Los somieres estan en nuestros campos cerrando prados y fincas casi por costumbre. Son parte del paisaje degradado y superviven al paso de los años camuflandose bajo esa patina oxidada de acero zincado desnudado por el sol.
Yo los detesto.
Utilizados como recurso de supervivientes, sin gusto ni estetica, apenas justificables por la miseria que arrastraron nuestros sacrificados abuelos, hoy parecen fuera de lugar cuando parece sobrar de todo y la funcionalidad puede ser matizada con la estetica.
Inevitablemente se pudriran tanto que dejarán de cumplir su honrosa funcion de cancerberos reciclados, pero son tenaces aceros templados por años de amor a empujones y pesadillas mareadas de vaivenes, asi que quizas caiga yo antes que ellos.
Este blog pretende ser una humilde recopilacion de los somieres que encuentre en los paseos campestres de mis limitadas correrias, y si alguien se anima, iremos ampliando el elenco de representantes del genuino, eterno, feo y desangelado Somiercampestris hispanicus.
Gracias por mirar, y mas aun por participar con fotos y datos de vuestros ejemplares
Saludos a todos.
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